Wednesday, January 4, 2012
Revista de Cultura
Martes 03 de enero de 2012, 17:03hs.
Arte
IdeasLiteraturaArteEscenariosAgendaMultimedia
ARTE03/01/12 - 17:02
Una muestra en París acerca a dos generaciones de artistas argentinos
Unidos por sus apuestas conceptuales y sus aspiraciones estéticas, un grupo de 18 artistas argentinos llegó por primera vez al público parisino. Vicente Grondona y Mariana Bersten, entre los artistas, elegidos por padrinos consagrados como Alfredo Prior y Antonio Seguí, entre muchos otros.
POR CARLOS MASLATON
MARUJA. De la Serie Fantasmas de Mariana Bersten, una "crónica fantasmática de algún pueblo perdido", describe Alfredo Prior, su "padrino".
A la manera de “El otro cielo”, aquel célebre cuento en el que Julio Cortázar imaginó que el espacio del porteño Pasaje Güemes podía desembocar en la parisina Galerie Vivienne, la Casa Argentina de la Ciudad Universitaria de París acaba de recrear ese tránsito de un país a otro, no ya de manera fantástica, pero sin renunciar al encantamiento propio de los recursos del arte: ha reunido en una muestra a dieciocho artistas argentinos consagrados que apadrinaron las obras de otros tantos jóvenes cuyos trabajos se han destacado en los últimos años en disciplinas como el dibujo, la fotografía y la pintura. Arte argentino: de una generación a otra ha sido el título de esta exhibición que tuvo lugar en París semanas atrás, y que implicó una suerte de “pase del testigo” entre artistas separados por la cronología pero unidos por sus apuestas conceptuales y aspiraciones estéticas.
“Comenzamos por buscar artistas argentinos con una trayectoria en la escena artística nacional o internacional, para que nos señalaran creadores jóvenes a los que ellos quisieran presentar para esta exposición –detalla Alejandra Birgin, directora de la Casa Argentina. En algunos casos, el camino fue el inverso: fueron propuestos por alguno de sus colegas y buscamos artistas consagrados para que respaldaran su obra. Comenzó un recorrido en el que hubo encuentros con y entre ellos, con sus obras, sus itinerarios y relaciones”, explica.
La idea surgió de una conversación entre Birgin y Martín Reyna, curador de la muestra, quienes se interesaron por facilitar que artistas argentinos jóvenes mostraran su obra en París. A partir de ese planteo, convocaron a artistas ya reconocidos, como Alfredo Prior, Antonio Seguí, Marcela Gómez, Pablo Flaiszman y Philippe Bonan, entre otros. Cada uno apadrinaría a un artista menor de 35 años, con obras que todavía no han alcanzado difusión a nivel internacional.
“La posibilidad de presentar sus trabajos en un contexto en el que la mayoría de los artistas y sus obras no han sido expuestos anteriormente, puede abrir caminos de difusión nuevos. Los ‘padrinos’ representan un empuje para alcanzar ese objetivo”, sostiene Reyna.
El catálogo de la muestra permite ver un abanico de propuestas heterogéneas, diversidad de técnicas, medios y discursos. Muchos de los convocados practican simultáneamente varias disciplinas, pero tuvieron que concentrarse en una para mostrar su obra: Vicente Grondona, Mauro Koliva, Emma Herbin, Lucio Mosner, Mateo Andrea y Rafael Alterio expusieron sus dibujos; la fotografía estuvo representada en las obras de Mariana Bersten, Andrés Goldberg, Jorge Pomar y Luna Paiva; María Saravia, Agustina Valli, Lorenzo Bueno y Terencio González exhibieron sus pinturas; Juan Sebastián Carnero y Natalia Mark, grabados; mientras que Azul Andrea participó con una instalación y Benjamin Naishtat exhibió un cortometraje.
Los fantasmas de Maruja
Una mujer de resonancias fellinescas vestida de negro y con guantes blancos mira a la cámara y, a sus espaldas, dos hombres (o quizás el mismo, en ejercicio del don de ubicuidad) de traje y con paraguas –que remiten al universo pictórico de René Magritte– componen la obra “Maruja”, que forma parte de la serie Fantasmas. Esta es la toma que la fotógrafa Mariana Bersten seleccionó para participar en la muestra parisina.
Nacida en Buenos Aires en 1975, Bersten se formó en los Estados Unidos, fue asistente del famoso David Lachapelle, fotógrafa de modas para las agencias Ford y Elite y obtuvo la beca del Fondo Nacional de las Artes en 2010. Acaba de concluir, con ese financiamiento, el proyecto Fantasmas, que recrea historias de aparecidos que recorren distintos pueblos del interior del país.
“Participar de esta muestra fue una experiencia única, por la posibilidad de entrar en contacto con artistas que he admirado desde siempre y a los que pude conocer en París”, relata. La obra presentada por Bersten materializa el fantasma de una mujer de principios del siglo XX asociada a una maldición lanzada contra un hotel de Melincué, provincia de Santa Fe, actualmente abandonado. “Intenté condensar, a través de la recreación de un ambiente de la década del 20, las distintas versiones sobre este hecho que me refirieron los habitantes del lugar”, detalla la fotógrafa. “Dardo certero en el lugar incierto: crónica fantasmática de algún pueblo perdido. He ahí la imagen de Mariana detenida, entre un flash y su recuerdo”, se lee en un fragmento del texto que Alfredo Prior preparó para su ahijada artística.
Los organizadores de la muestra son contundentes al evaluar el impacto que este tipo de iniciativa puede tener en la difusión internacional de los creadores argentinos. “La exposición fue muy exitosa, ya que convocó a un público amplio de artistas, coleccionistas y amantes del arte que tomaron contacto con estas obras y sus autores por primera vez”, afirma Birgin, y promete reincidir en este tipo de propuestas que, como en el relato cortazariano, acortan las distancias entre dos generaciones, dos países, dos mundos.
Martes 03 de enero de 2012, 17:03hs.
Arte
IdeasLiteraturaArteEscenariosAgendaMultimedia
ARTE03/01/12 - 17:02
Una muestra en París acerca a dos generaciones de artistas argentinos
Unidos por sus apuestas conceptuales y sus aspiraciones estéticas, un grupo de 18 artistas argentinos llegó por primera vez al público parisino. Vicente Grondona y Mariana Bersten, entre los artistas, elegidos por padrinos consagrados como Alfredo Prior y Antonio Seguí, entre muchos otros.
POR CARLOS MASLATON
MARUJA. De la Serie Fantasmas de Mariana Bersten, una "crónica fantasmática de algún pueblo perdido", describe Alfredo Prior, su "padrino".
A la manera de “El otro cielo”, aquel célebre cuento en el que Julio Cortázar imaginó que el espacio del porteño Pasaje Güemes podía desembocar en la parisina Galerie Vivienne, la Casa Argentina de la Ciudad Universitaria de París acaba de recrear ese tránsito de un país a otro, no ya de manera fantástica, pero sin renunciar al encantamiento propio de los recursos del arte: ha reunido en una muestra a dieciocho artistas argentinos consagrados que apadrinaron las obras de otros tantos jóvenes cuyos trabajos se han destacado en los últimos años en disciplinas como el dibujo, la fotografía y la pintura. Arte argentino: de una generación a otra ha sido el título de esta exhibición que tuvo lugar en París semanas atrás, y que implicó una suerte de “pase del testigo” entre artistas separados por la cronología pero unidos por sus apuestas conceptuales y aspiraciones estéticas.
“Comenzamos por buscar artistas argentinos con una trayectoria en la escena artística nacional o internacional, para que nos señalaran creadores jóvenes a los que ellos quisieran presentar para esta exposición –detalla Alejandra Birgin, directora de la Casa Argentina. En algunos casos, el camino fue el inverso: fueron propuestos por alguno de sus colegas y buscamos artistas consagrados para que respaldaran su obra. Comenzó un recorrido en el que hubo encuentros con y entre ellos, con sus obras, sus itinerarios y relaciones”, explica.
La idea surgió de una conversación entre Birgin y Martín Reyna, curador de la muestra, quienes se interesaron por facilitar que artistas argentinos jóvenes mostraran su obra en París. A partir de ese planteo, convocaron a artistas ya reconocidos, como Alfredo Prior, Antonio Seguí, Marcela Gómez, Pablo Flaiszman y Philippe Bonan, entre otros. Cada uno apadrinaría a un artista menor de 35 años, con obras que todavía no han alcanzado difusión a nivel internacional.
“La posibilidad de presentar sus trabajos en un contexto en el que la mayoría de los artistas y sus obras no han sido expuestos anteriormente, puede abrir caminos de difusión nuevos. Los ‘padrinos’ representan un empuje para alcanzar ese objetivo”, sostiene Reyna.
El catálogo de la muestra permite ver un abanico de propuestas heterogéneas, diversidad de técnicas, medios y discursos. Muchos de los convocados practican simultáneamente varias disciplinas, pero tuvieron que concentrarse en una para mostrar su obra: Vicente Grondona, Mauro Koliva, Emma Herbin, Lucio Mosner, Mateo Andrea y Rafael Alterio expusieron sus dibujos; la fotografía estuvo representada en las obras de Mariana Bersten, Andrés Goldberg, Jorge Pomar y Luna Paiva; María Saravia, Agustina Valli, Lorenzo Bueno y Terencio González exhibieron sus pinturas; Juan Sebastián Carnero y Natalia Mark, grabados; mientras que Azul Andrea participó con una instalación y Benjamin Naishtat exhibió un cortometraje.
Los fantasmas de Maruja
Una mujer de resonancias fellinescas vestida de negro y con guantes blancos mira a la cámara y, a sus espaldas, dos hombres (o quizás el mismo, en ejercicio del don de ubicuidad) de traje y con paraguas –que remiten al universo pictórico de René Magritte– componen la obra “Maruja”, que forma parte de la serie Fantasmas. Esta es la toma que la fotógrafa Mariana Bersten seleccionó para participar en la muestra parisina.
Nacida en Buenos Aires en 1975, Bersten se formó en los Estados Unidos, fue asistente del famoso David Lachapelle, fotógrafa de modas para las agencias Ford y Elite y obtuvo la beca del Fondo Nacional de las Artes en 2010. Acaba de concluir, con ese financiamiento, el proyecto Fantasmas, que recrea historias de aparecidos que recorren distintos pueblos del interior del país.
“Participar de esta muestra fue una experiencia única, por la posibilidad de entrar en contacto con artistas que he admirado desde siempre y a los que pude conocer en París”, relata. La obra presentada por Bersten materializa el fantasma de una mujer de principios del siglo XX asociada a una maldición lanzada contra un hotel de Melincué, provincia de Santa Fe, actualmente abandonado. “Intenté condensar, a través de la recreación de un ambiente de la década del 20, las distintas versiones sobre este hecho que me refirieron los habitantes del lugar”, detalla la fotógrafa. “Dardo certero en el lugar incierto: crónica fantasmática de algún pueblo perdido. He ahí la imagen de Mariana detenida, entre un flash y su recuerdo”, se lee en un fragmento del texto que Alfredo Prior preparó para su ahijada artística.
Los organizadores de la muestra son contundentes al evaluar el impacto que este tipo de iniciativa puede tener en la difusión internacional de los creadores argentinos. “La exposición fue muy exitosa, ya que convocó a un público amplio de artistas, coleccionistas y amantes del arte que tomaron contacto con estas obras y sus autores por primera vez”, afirma Birgin, y promete reincidir en este tipo de propuestas que, como en el relato cortazariano, acortan las distancias entre dos generaciones, dos países, dos mundos.
Texto de "Alfredo Prior" para la muestra en La Maison Argentine

Mariana pronto se agitara el desorden de las sombras Las Foto imágenes de Mariana Berstein reclaman al fauno y al faunilobizón para conservar la temperatura de su energía.
" Si la novela infantil se auto engendra en cada nivel, desde el más parafraseado al más literal " Hansel y Gretel conviven con Piel de asno, Blanca nieves amamanta a sus siete enanitos, la Bella Durmiente despierta y enceguecida por una tenue luz de gas nos dice: Etant Donnés, tras la cascada.
Mariana, que tus fábulas se entrecrucen entre sí, que son las nuestras: pulgarcitos del color, de la luz y vaya a saber cuál forma.
Dardo certero en el lugar incierto: crónica fantasmática de algún pueblo perdido. He ahí la imagen de Mariana detenida, entre un flash y su recuerdo.
Alfredo Prior.
Paris, 14 de julio 2011
Monday, October 17, 2011
Exposicion en Paris

Art argentin: D, une generation a' l' autre
Des artistes celebres argentines parrainet dix huit jeunes artistes
argentines
Pat Andrea Rafael Alterio
Alberto Bali Terencio Gonzalez
... Cecilia Biagini Natalia Maria Mark
Philippe Bonan Andres Golberg
Rafael Bueno Emma Herbin
Guillermo Conte Agustina Valli
Marcela Gomez Benjamin Naitshat
Pablo Flazman Sebastian Carnero
Nora Herman Mauro Koliva
Fernando Maza Lorenzo Bueno
Ricardo Mosner Vicente Grondona
Alfredo Prior Mariana Bersten
Martin Reyna Jorge Pomar
Cristina Ruiz Ginazu Luna Paiva
Antonio Segui Azul Andrea
Susana Schnell Maria Saravia
Beatrice Turquand d' Auzay Lucio Mosner
Ruben Alterio Mateo Andrea
Thursday, March 31, 2011
Taller de fotografia de moda

Simon Procter
http://simonprocter.blogspot.com/
Simon Procter, Inglaterra.
Nació en Inglaterra pero trabaja entre París y Nueva York
Se crió en un pueblo de la pequeña minería en el norte industrial de Inglaterra, estudió Bellas Artes, desde hace muchos años se dedica al painitng y la escultura.
Tuvo que hacer una gran variedad de trabajos para sobrevivir en París donde conoció por casualidad a un miembro del equipo de la célebre “New York Visionaire”, Kaliardos James. Se le pidió hacer la peligrosa tarea de dispararle a un desfile de Dior desde cien metros de altura en el techo. A partir de este, su primer desfile de moda, realizó sus primeras imágenes de moda.
Esto evolucionó rápidamente hasta convertirse en dos historias principales en la revista V Magazine , una exposición en Colette (patrocinado por tanto Armani y Prada) y, finalmente, para ser recogidos por Karl Lagerfeld para su compañía editorial 7L. Poco después de estos éxitos fue reconocido su talento por el prestigioso Jed Root talent Agency in New York.
En unos años, se ha convertido en uno de los fotógrafos publicitarios más exitosos del mundo y después de su primera exposición internacional en Art Basel en 2008, también uno de los fotógrafos de arte de colección “Fin Art” más importantes de su generación.
Taller de fotografia de moda


Vivienne Westwood
http://www.viviennewestwood.co.uk/shop/
Inquieta, irreverente e incorformista, así es Vivienne Westwood, británica dedicada a la moda desde hace más de 30 años. Siempre ha dejado patente su sentido visionario, sabiendo interpretar a la cultura juvenil urbana durante más de tres décadas.
¿Quieres tener en tu web las últimas noticias, fotos y vídeos de Vivienne Westwood? Entra aquí y te explicamos cómo hacerlo
Como su espíritu inquieto comprendió que en su pequeño pueblo no iba a suceder nada importante, Vivienne se instaló en Londres y allí se matriculó en la Escuela Harrow para estudiar Arte. En 1971 conoce a otro gran innovador, Malcolm McLaren, de quien se convierte en pareja y en socia, y montan la tienda "Let it Rock", en King"s Road, un establecimiento que combinaba la música con la moda y terminó creando un estilo de vida propio y siendo durante años la cuna de la modernidad.
En plena efervescencia londinense, la tienda transformaba su apariencia cada cierto tiempo para acondicionarse a los vaivenes de la moda que ellos mismos inventaban. En 1974 decidieron bautizarla como "Sex", puesto que McLaren se había convertido en el manager de un grupo puntero, "Sex Pistols", creadores de un nuevo movimiento musical conocido como "punk", en el que Vivienne Westwood reinaba por derecho propio.
La excentricidad y la anarquía eran dos de los lemas de la ropa que creaba Vivienne para su numerosa clientela procedente de las calles, llegando a diseñar ropa de goma, cuero o charol. Su colección de 1976 la denominó "Esclavitud", en la que las prendas se presentaban claveteadas, llenas de hebillas, cremalleras y correas. Fue un éxito total y Vivienne Westwood aportó innumerables ideas que se copiaba a diestro y sinestro.
En 1981 la tienda vuelve a cambiar de nombre, adopta el definitivo de "World"s End" y la diseñadora presenta "Pirata", su primera colección en la que aparecen pantalones de montar y cortes asimétricos, con la que obtiene excelentes críticas, al siguiente año coloca sujetadores sobre la ropa y exhibe tejidos maltratados en "Nostalgia of Mud", y en el siguiente con "Sorcières" aparecen las zapatillas de deporte en la pasarela por primera vez.
Vivienne toma entonces la decisión de trasladarse a París para realizar sus espectaculares desfiles y es en esta ciudad en donde casi cada año se pueden seguir admirando sus creaciones.
En 1985, con "Minicrini", lanza los zapatos de plataforma, una pieza absolutamente Westwood, como sus corsés, los trajes sastre en tweed escocés y los tailleurs con polisón.
Sin duda Vivienne ha hecho que el tartan tejido de lana con el que se realizan los cuadros escoceses sea una estrella de la vanguardia que hoy en día luce el cantante Robbie Williams en sus conciertos.
Descarada e iconoclasta, su imagen con la falda levantada sin llevar ropa interior delante del Palacio de Buckinham continua apareciendo cada cierto tiempo y con ella el espíritu provocativo que la ha llevado a experimentar sin temores ni restricciones.
Hace cinco años que esta veterana de la moda cuenta con su propio perfume "Budoir", muy floral y persistente, ademas ha hecho un diseño para uno de los relojes de la firma Swacht y continua creando colecciones en la que su frase "La ropa le sienta mejor a la gente que se empeña en usar su inteligencia", es el que impera.
Tuesday, June 8, 2010
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